Curiosidades



¿SABÍAS QUE...



-...la historia de Issi en La Elegida de la Muerte, y a partir de ella toda la historia de El Segundo Ocaso, surgió de un recuerdo de mi infancia? Estaba yo dormitando a la hora de la siesta mientras buscaba desesperadamente una idea de la que sacar una novela, y de repente me vino a la cabeza esta página en concreto de "Aria: La Séptima Puerta", de Michel Weyland. Hacía décadas que no pensaba en esta historia. Y de ella surgió el primer capítulo protagonizado por Issi.

-...escribí el primer borrador de La Elegida de la Muerte en 40 días? Sí, es una burrada. No, no creo que pudiera volver a hacerlo. Quería presentar la novela a un certamen, y se me echó el plazo encima, y... bueno, retos que una se pone y que a veces salen bien. La mayoría no sale, ni bien ni mal.

- ...El sueño de los muertos surge del relato ganador de El Reto IV, un concurso literario que se desarrolla en la web Asshai.com entre lectores de Canción de Hielo y Fuego? Si veis la portada aquí a la izquierda (original de Guillem H. Pongiluppi), la imagen principal es la de mis dos mellizos... ¿A que son guapos? *-*

- ...el título original de la novela era Mellizo, pero antes de su publicación decidimos que era preferible cambiarlo por un título que no pudiera dar lugar a confusiones? Sí, era también el título del relato que inició toda la historia.

- ...Evan cambió de nombre 8 veces? Su primer nombre fue Coreh, y más tarde se llamó de todo, desde Jaan (nombre que después descubrí que había ‘mangado’ sin darme cuenta de Muerte de la Luz, de G.R.R. Martin) hasta Davan (sí, como su primo) y, entre medias, un montón de nombres diferentes...

- ...escribí la mayor parte de esta novela mientras estaba de baja por una lumbalgia que me dejó doblada como una ficha de Tetris? Un mes entero, me pasé sentada como una esfinge en el sofá con la manta eléctrica y kilos de chocolate para consolarme. En mayo. En Mérida. Creo que no he pasado más calor en toda mi vida. Fue entonces cuando me compré mi primer teclado inalámbrico, para poder escribir “a distancia” sin moverme de mi mantita calentita en una temperatura ambiente de unos treinta y cinco grados. Uf.

- ...el protagonista de El Sueño de los Muertos tiene los ojos verdes por mi (ahora difunto, pobrecito mío) gato, Bruno? Durante ese tiempo que estuve de baja escribiendo, el pobre animal no entendía por qué no me agachaba para jugar con él, como siempre. Y me ponía esa cara que ponen los gatos cuando te imploran algo, ya sabéis a cuál me refiero. De tanto mirarlo mientras escribía, acabé dándome cuenta de que Danekal me miraría exactamente igual en determinados momentos.

- ...los mapas originales están hechos en “modo artesanal”? Mi torpeza informática en aquella época era legendaria: no era capaz de usar el photoshop ni aunque me matasen (menos mal que ahora me he puesto las pilas y la cosa ha cambiado). Así que dibujé los mapas a mano, imprimí los nombres en un folio, los recorté, los pegué con un pegamento de barra y después fotocopié el resultado. Fernando López Ayelo los cogió en sus manos y los hizo, también a mano pero con mucho más arte, para que quedasen en el libro tal y como podréis verlos cuando lo tengáis en vuestras manos. Si tenéis mucha curiosidad, podéis ver los mapas originales en la sección correspondiente.

- Por cierto que Fernando López Ayelo es el mismo que ha hecho gran parte de las imágenes de esta página... la cabecera, el fondo, los escudos de los personajes, todos han salido de su pluma ;)

- ...en El Segundo Ocaso hay un homenaje involuntario a Tolkien? Sí, ni siquiera me di cuenta hasta que un amigo muy cercano (y muy relacionado con la Sociedad Tolkien) me lo señaló amablemente: el primer Profeta de la Luz, Beren, tiene el mismo nombre que el esposo de Lúthien Tinúviel, y yo ni siquiera había relacionado un nombre con el otro. Las cosas que tiene el subconsciente son extraordinarias.

- ...hay una frase en concreto en El sueño de los muertos, una de un diálogo que forma parte de una de las escenas que más me gustan, que me la dijo el que por aquel entonces era alcalde de Mérida, Ángel Calle? Si él lee esta novela, probablemente se acordará de aquel momento, justo antes de empezar un pleno municipal, cuando se acercó a la tribuna de prensa para bromear conmigo y me soltó esa frase en plan broma pseudo-romántica. Todos los periodistas y muchos de los concejales nos echamos a reír a carcajada limpia en aquel momento, pero la frase se me quedó y la apunté, y al día siguiente, cuando vino a la SER a que le entrevistase en mi programa, le amenacé con incluirla en la novela que estaba escribiendo. Y yo siempre cumplo mis promesas. Y mis amenazas.

- ...también hay un homenaje, este completamente voluntario y premeditado, a Laberinto, la película de David Bowie y Jennifer Connelly? No voy a decir dónde, porque sería spoiler, pero ahí está, bien clarito y reluciente y sin agazaparse detrás de ningún matorral o piedra suelta que pudiera esconderlo.

-...todas las novelas de El Segundo Ocaso incluyen una frase, una en concreto, que se repite siempre en los momentos más "bestias" del final? Si sois capaces de encontrarla, os tocan muchos sugus, ya sabéis ;)

- ...los nombres de los personajes engañan? Aunque estén escritos sin tilde, muchos de ellos, en mi cabeza, se pronuncian como si fueran palabras esdrújulas (quizá sea influencia de la literatura fantástica anglosajona, que es la que más he consumido en mi vida). Por ejemplo, Danekal se pronuncia /dánekal/, Angarad se pronuncia /ángarad/, Tranlovar es /tránlovar/, Adelfried se pronuncia /ádelfrid/. Por otra parte, en algunos casos también pronuncio la hache en mi cabeza como si fuera una hache inglesa (o gaditana, supongo, que eso sí que me viene de sangre xD): Lanhav lleva hache aspirada, /lanjáv/, igual que Sihanna, /sijan-na/.

-...el caballito de madera del emperador, el que sale en la portada de Entre las dos orillas, es de verdad? ¿Y que Fernando lo rompió de verdad para hacer la portada? Todavía no me he recuperado del disgusto. Lo encargó por Internet, lo pagó, y en cuanto le llegó lo tiró desde un segundo piso y, no contento con eso, después le dio de martillazos para asegurarse de que se rompía del todo. Sí, duele. Duele mucho.

-...el nombre del príncipe de Thaledia, Thaidhar, es un "homenaje" (muchas comillas aquí) a Crepúsculo? Llevaba tanto tiempo abominando del nombrecito que Edward y Bella le pusieron a la cría (ya sabéis, ese que estaba compuesto por los nombres de las madres de ambos, urg ak icks) que no tuve más remedio que hacer lo mismo con el hijo de Thais y Adhar. Si ya la relación entre ambos era un "homenaje" a los mitos artúricos, ¿por qué no añadirle una broma a costa de los vampiros relucientes...?




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